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LA CRISIS FINANCIERA DE 1929. LA REPUESTA DE LOS TRABAJADORES
La crisis del capitalismo del año 1929 repercute en Uruguay a través del descenso de los precios internacionales de la carne (1930-31), la paralización industrial, la desocupación, la rebaja de los salarios... llegando al Golpe de Estado del presidente Gabriel Terra (1933), con su represión a toda actividad sindical y política: allanamientos, detenciones, torturas, exilio,...
Este período estuvo marcado por la defensa del movimiento sindical no sólo ya de sus derechos sino también por la defensa de la democracia y la institucionalidad del país, en contactos con otros sectores de la sociedad (Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay, FEUU).
Hubo una fuerte resistencia de la clase obrera a la dictadura que se expresa en diversas huelgas y paros: madera, calzado, construcción, textiles, canteras, transportistas, gráficos, carne, etc. Las tres Centrales logran realizar un paro conjunto el día 19 de octubre 1934.
La Guerra Civil Española, la solidaridad con la lucha del pueblo español, fue un factor que también contribuyó a la realización de acciones unitarias por parte de las organizaciones sindicales uruguayas.
A los efectos de favorecer la unificación de los trabajadores, la CGTU se disuelve en 1937, dando paso a la creación de un Comité de Organización para la Unidad Obrera que convocó en Febrero de 1940 a una Conferencia Nacional de Sindicatos con participación de 27 organizaciones; esta Conferencia aprobó un programa que planteaba la lucha por salario mínimo. Seguro de Paro, castigo a especuladores, impuesto a la gran propiedad latifundista, oposición a la dependencia internacional, a la guerra y al servicio militar obligatorio. Se constituyó un Comité pro Unión General de Trabajadores que prepararía “una poderosa Central”.
Luego de las desavenencias provocadas por el pacto Germano-Soviético de 1939, la invasión alemana a la Unión Soviética en 1941 contribuyó a un clima de positivo entendimiento. Así iniciaron su participación en el Comité Organizador del Congreso varios sindicatos autónomos. En este período surgen fuertes sindicatos y federaciones por industria (textiles, metalúrgicos, ferroviarios, FUNSA, frigoríficos, etc.), que también favorecieron las tendencias unificadoras que se concretaron en la creación de la Unión General de Trabajadores UGT en marzo de 1942.
Esta nueva Central logró agrupar a la casi totalidad de las organizaciones obreras del país, y al disolverse la Unión Sindical Uruguaya, convirtiéndose por un tiempo en una presencia significativa.
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